Tres sombreros de copa es la mejor obra de Miguel Mihura por su humor y originalidad, estrenada con gran éxito de público en 1952, veinte años más tarde de su composición, tras la Guerra Civil. Pertenece a un género teatral poco frecuente en España, el teatro del absurdo y destaca por su originalidad y su amargo y ácido humor que, unido a la ironía y la sátira, sirven a Mihura para denunciar la falta de libertad del individuo, la hipocresía y los convencionalismos sociales que impiden la felicidad. Nos encontramos ante una de las piezas más representativas del teatro cómico de posguerra, que busca renovar la risa, provocándola mediante absurdas y rocambolescas situaciones. Mihura fusiona la tradición con el humor y la espiritualidad iconoclasta de las vanguardias en aras de ridiculizar la mediocridad burguesa y la miseria del teatro de variedades. El género dramático de la posguerra se halla condicionado por los perversos efectos de la incivil Guerra, el aislami...
“Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar” (Antonio Machado).